Revista / Iluminación
Cómo planificar una sesión de exteriores según la luz del día
La hora del día determina más que ninguna otra decisión el resultado de una sesión exterior.
La hora dorada — poco después del amanecer o antes del atardecer — ofrece una luz cálida y direccional que favorece tanto el retrato como el paisaje.
El mediodía, con luz cenital dura, suele evitarse para retrato, pero puede funcionar bien para arquitectura o fotografía de calle con sombras marcadas.
Revisar el pronóstico del cielo — nublado, despejado, parcialmente cubierto — es tan importante como revisar la hora, ya que las nubes actúan como un difusor natural.
Llegar a la locación con margen de tiempo antes de la hora prevista permite observar cómo cambia la luz y ajustar el plan si es necesario.


